La Biblia para los Navarros
Thursday, December 11th, 2008
Luego no digan que no se lo advertimos. Hemos contratado a Santa Linda Evangelista para hacer, precisamente, eso: contarnos el Evangelio. El Antiguo y el Nuevo Testamento, adaptado a los navarros. Sabemos que no es original, y que hasta los de Vaya Semanita de ETB hacen una biblia para los vascos… que podrÃa (o no) pisarse con la nuestra… pero, ¡ayvadiós!, ¿cómo no Ãbamos a hacer nuestra versión? Pónganse el casco.BIBLIA PARA LOS NAVARROS
 ”El Génesis“.
Por SANTA LINDA EVANGELISTA -Â la txistorra digital

En el principio creó Dios los cielos y la tierra, la izquierda y la derecha. El centro ya lo inventarÃa Alli. Y la tierra estaba desordenada y vacÃa, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el EspÃritu de Dios se movÃa sobre la faz de las aguas. Asà que Dios creó el Palacio de la Diputación de Pamplona, y plantó una secuoya en su jardÃn. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz y el Casco Viejo de Iruña. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas, y lo viejo de la Rotxa por el rÃo Arga. Y llamó Dios a la luz DÃa, y a las tinieblas llamó Noche, a lo Viejo “centro†y a la Rotxa “extrarradioâ€, y ahà empezaron los problemas del barrio. Y fue la tarde y la mañana un dÃa; y la noche, como no era sábado, casi no fue (ya se sabe que las noches pamplonesas son poco animadas).
Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Ya que estaba expandiendo, hizo el Ensanche. Y fue asÃ. Y llamó Dios a la expansión Cielos, Ensanche al Ensanche… e hizo la Plaza Conde de Rodezno. Y fue la tarde y la mañana el dÃa segundo. Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue asÃ. Pero Dios se pasó de frenada con lasBardenas, que se le secaron demasiado, y dejó un lago en Oricain que tampoco tenÃa mucho sentido.Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Los mares los puso cerca de Navarra, por aquello de que en una hora los navarros llegasen a mear la playa de La Concha. En la Tierra, le quedó un bonito rincón un poco apartado de Navarra, pero se lo dio a ella, y le llamó Petilla. Y vio Dios que era bueno (por eso, cuando los de Petilla tienen que ir a un hospital, sueltan recias blasfemias).
Creación de la agricultura e infraestructuras
Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue asÃ. No pensó en los regadÃos, pero confió en que el Plan Navarra 2012 hiciera lo suyo. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género; creó las alcachofas de Tudela y los cogollos, los espárragos y la menestra. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el dÃa tercero.
Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el dÃa de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para dÃas y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y haya lumbreras también para iluminar los caminos. Y fue asÃ. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el dÃa, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. E hizo la rotonda de Zizur, esa que parece un OVNI. Y vio Dios que era bueno, asà que sembró Pamplona de rotondas. Y fue la tarde y la mañana el dÃa cuarto.
El Reyno animal
Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género; y también el bacalao, las merluzas con sus kokotxas; y toda ave alada según su especie, y la contrapasa. Y vio Dios que era bueno, asà que colocó unas cuantas palomeras en Etxalar, por ir adelantando trabajo.
Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y en el Arga crezcan las carpas y las truchas en otros rÃos, y multiplÃquense las aves en la tierra, y pláguense las ciudades de palomas y gorriones que caguen en los edificios oficiales y privados. Y fue la tarde y la mañana el dÃa quinto, con pajaritos revoloteando ya en la secuoya de Diputación.
Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue asÃ. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Hizo lasvacas de Carriquiri, la pottoka y el jabalàque siempre te cruzas en la A-15. Y vio Dios que era bueno.
Creación del navarro y la navarra
Entonces dijo Dios: Hagamos al navarro a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar y los rÃos, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra, y gobierne en la Diputación y desgobierne en la Rotxapea, y gane Tours de cinco en cinco.
Y creó Dios al navarro a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.Luego cogió Dios a la navarra aparte y le dijo: Multiplicaos, que no “fornicadâ€, asà que mantenlo a raya y recuerda que, cuando te pregunte un navarro cómo te llamas, puedes responderle dos cosas:“a ti qué te importa†o “tengo novioâ€.
Y dijo Dios: He aquà que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y, de vez en cuando, una vez al año durante 9 dÃas, os traeré grandes bestias con cuernos provenientes de otros lugares para que os comáis su carne en rico estofado. Y fue asÃ. Y vio Dios todo lo que habÃa hecho, y he aquà que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el dÃa sexto.
Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, La Ribera y La Sakana, Pamplona y todo el ejército (hasta la Avenida) de ellos. Y acabó Dios en el dÃa séptimo la obra que hizo; y reposó el dÃa séptimo de toda la obra que hizo yéndose de pintxos a San Nicolás. Y bendijo Dios al dÃa séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que habÃa hecho en la creación… además, encargó una encuesta y le dio buenos resultados tras su separación de Belzebú, señor de las Tinieblas.
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Estos son los orÃgenes de los cielos y de la tierra, y de Navarra y de la Rotxa, cuando fueron creados, el dÃa que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos, y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese, y todo espárrago antes de que existiesenlas cooperativas y las conserveras; porque Jehová Dios aún no habÃa hecho llover sobre la tierra (y se podÃa transitar por Pamplona sin paraguas), ni habÃa navarro para que labrase la tierra, sino que subÃa de la tierra un vapor, el cual regaba toda la faz de la tierra salvo las Bardenas.
Entonces Jehová Dios formó al navarro del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
- Ayva, có, que casi me ahogas con el boca a boca – fue lo primero que dijo el navarro.
Y Jehová Dios plantó un huerto en Bértiz, al que llamó Edén; y puso allà al navarro que habÃa formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; y también zarzas con endrinas y moras, que serÃan ricos en licor; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal que luego inmortalizarÃa PÃo Baroja.
Y salÃa del Edén un rÃo para regar el huerto, y de allà se repartÃa en cuatro brazos: Arga, Ega, Aragón y Bidasoa. Luego estaban otros rÃos más pequeños que regaban y llenaban de fecundidad el Edén.
Tomó, pues, Jehová Dios al navarro, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al navarro, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal (que era un manzano) no comerás; porque el dÃa que de él comieres, ciertamente morirás y te emborracharás con su sidra.
Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el navarro esté solo; le haré ayuda idónea para él. Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a FermÃn (que asà se llamaba el primer navarro) para que viese cómo las habÃa de llamar; y todo lo que FermÃn llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.
- A éste le llamaré “pavo de la Taconera†– dijo FermÃn.
- Sea – contestó Jehová Dios.
- Y a ésta, “truchaâ€, y a éste “siluroâ€.
- Sea.
- Y a ésta, “cardelinaâ€.
Jehová Dios miró a FermÃn y replicó:
- FermÃn, tontolaba, eso es un jilguero como la copa de un pino. ¿Cómo vas a llamarle “cardelinaâ€?
- Cagüenros – replicó FermÃn -, esto es una cardelina como hay Dios. Uy, perdón…
- Halapués, cardelina.
Y puso FermÃn nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo, y hasta diferenció entre las vacas de Macua y las deEnrique DomÃnguez; mas FermÃn no se halló ayuda idónea para él.
Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre FermÃn, leyéndole trozos del BoletÃn Oficial de Navarra, y mientras éste dormÃa, tomó una de sus costillas (la derecha, claro), y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
Dijo entonces FermÃn: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamadaPuy, porque salió de una roca como yo. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne cuando VINSA lo permita.

Y estaban ambos desnudos, FermÃn y Puy, y no se avergonzaban. Eso dice el Evangelio, que un navarro y una navarra se veÃan desnudos y no se avergonzaban. Ahora, otra cosa es que os lo creáis o no: es cuestión de fe.
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- ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
Y Puy respondió a la culebra:
- Del fruto de los árboles del huerto podemos comer, y hacer menestra y ricos postres hasta de las moras y los arándanos, y ponerlos en pastel de queso; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: “No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráisâ€.
Entonces la culebra dijo a Puy:
- No moriréis; sino que sabe Dios que, el dÃa que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos; y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal, y los secretos de Diputación, y por qué nunca habrá en Navarra un gobierno de coalición entre socialistas y nacionalistas, y sabréis también cómo preparar bien la sangrÃa y el ajoarriero para los toros.
Y vio Puy que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabidurÃa; y tomó de su fruto, y comió. Y fue donde FermÃn y le ofreció. Y dijo FermÃn:
- Dios nos ha dicho que no comamos de ese fruto.
- Ya – replicó Puy -, pero es porque vamos a saber tanto como él. En fin… la culebra ya me ha avisado de que no comerÃas. Me ha dicho: FermÃn no tiene cojones pa’ comer del árbol.
- ¿Ha dicho que no hay cojones? ¿Que no hay cojones? Cagonlaba, trae p’acá.
Entonces FermÃn comió, y fueron abiertos los ojos de ambos, y entonces se dieron cuenta de que estaban desnudos. Entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales como si fueran de una sociedad gastronómica cualquiera.
Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en la huerta, al aire del dÃa; y FermÃn y Puy se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó a FermÃn y le dijo:
- Halapués, ¿ande estás tú?
Y él respondió:
- OÃ tu voz en la huerta, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondÃ.
- ¿Quién te enseñó que estabas desnudo pues? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé “no comerÃasâ€? (porque Dios, aunque es muy sabio, hablaba como FermÃn para que éste le entendiera) -. Y FermÃn respondió:
- La jodÃa la Puy me dio del arbolico, y yo comÃ, ¿qué iba a hacer pues?
Entonces Jehová Dios dijo a Puy: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer:
- La culebra los cojones me engañó, y comÃ.
Y Jehová Dios dijo a la culebra:
- Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo, y te exhibirán en circos y en zoos; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los dÃas de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y el navarro, y entre tu simiente y la simiente suya; te matarán con la azada si te asomas por sus cultivos, y tú les picarás.
A Puy dijo:
- Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos, y si quieres practicarte una interrupción voluntaria del embarazo tendrás que ir a Guipúzcoa. Caerán sobre ti Ana Rosa Quintana y la esclavitud de la moda, y no tendrás alcaldesa en Pamplona hasta que llegue una tal Yolanda… y, cuando llegue, desearás que no hubiera habido mujer en la alcaldÃa.
- Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y te convertirse en el primer calzonazos de tu larga estirpe de navarros… maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los dÃas de tu vida. Espinos y cardos te producirá, cultivarás en el “tratol†oyendo a Jiménez Losantos, y comerás plantas del campo hasta que te aburras. Lloverá sin parar en tu tierra, y sólo conocerás dos estaciones: invierno y la de autobuses. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

Dios expulsa a los navarros del Edén
Y Jehová Dios hizo a FermÃn y a Puy túnicas de pieles, y los vistió con las túnicas y un pañuelo rojo para poder ahorcarlos enganchándolos de él con facilidad. Y los sacó Jehová de la huerta del Edén de Bértiz, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera a FermÃn, soltando seis toros enfurecidos contra él y contra Puy, que corrieron monte abajo desde el Edén hasta el secarral de Las Bardenas; y asà nació el encierro del Pilón.
Y puso al oriente del huerto de Edén querubines y ángeles y arcángeles como San Miguel de Aralar, y una espada encendida que se revolvÃa por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. Pero, temiendo que algún navarro intentara llegar, tras escuchar esa frase de “no hay cojones de ir a por el árbolâ€, metió el árbol en la sima de Ochoportillo. Por eso, los que fueron tirados por ella no murieron, sino que vivirán para siempre.





